http://www.mediafire.com/?447xe4hyp2ue2
MUY IMPORTANTE, PARA LOS AMIGOS ARTISTAS ARTESANOS ETC. PUEDEN SUBIR A ESTA CARPETA SU MATERIAL PARA DIFUNDIRLO EN MI RED. NO OLVIDAR LOS DETALLES TÉCNICOS, PRESUPUESTOS Y CONTACTO, AGENTES O NUESTRO SITIO SI PREFIEREN. PARA LOS ARTISTAS SÓLO PROMOCIONAMOS A LOS VERDADEROS FOKLORISTAS, TANGUEROS O CLÁSICOS, NI ROCK, NI CUMBIA NI BALADAS, SE TRATA DE PROMOCIONAR A LA PATRIA. NO SE OLVIDEN DE JUNTAR LAS AUTORIZACIONES NECESARIAS DEFINIENDO LA DIFUSIÓN, SERÁN PRONOCIONADOS EN VARIOS SITIOS Y PAÍSES, GRATIS POR SUPUESTO, EN EL MARCO DE NUESTRAS ACTIVIDADES, BESOS Y ABRAZOS A TODOS.

mardi 4 mars 2014

chacarera del monte Duo Saravia

Dúo Saravia.



Dúo Saravia.
Yamila y María, son hermanas estudiantes, que desde el año 2011 están radicadas en la ciudad Capital de Santiago del Estero. Nacieron en Monte Quemado (Departamento Copo), y como su padre Ricardo es maestro rural, las llevó con él siendo niñas. En esa etapa convivieron estrechamente con la naturaleza, sus sonidos, sus ruidos y animales; y su padre con lo poco que sabía les enseñaba a cantar por las tardes para no aburrirse.
En el año 2004 conformaron el actual Dúo que en aquel entonces se denominaba: “Las Hermanitas Saravia”. Lo que siguió después una andanada de presentaciones y éxitos que culminó en el año 2011 con la grabación de su primer disco compacto denominado “Dolor del Monte”.
Ya instaladas en la ciudad Capital, por consejo de artistas profesionales encausan su estilo al folclore melódico – romántico. Esto les permite en la actualidad estar presentando su primer CD profesional al que llamaron “Dolor del Monte”, nombre que le pertenece a su primera chacarera y es el tema central de la placa.
“Escribir esta chacarera ha sido inspirada en nuestra infancia vivida en total contacto con la naturaleza” (aclaran sus autoras). Luego agregarían a esto: “que desagradable es ver cómo están siendo maltratados los pocos recursos naturales que nos quedan y, que algunos de ellos no son renovables, es por eso que le cantamos a nuestro monte”.
Se presentaron en festivales y eventos importantes de la provincia; el Festival del Queso Copeño (Monte Quemado); Festival del Quebracho (Tintina), Aniversario de la Ciudad de Tintina y, hace poco en la tercera edición del Festival del ladrillero (Los Romanos). Visitaron por primera tierras mendocinas el pasado 30 de Junio cantando en “Los Festejos Patronales San Pedro del Atuel”. Sus presentaciones en estos emblemáticos escenarios fue exitosa ya que el público tuvo una excelente respuesta.
También programas radiales, televisivos y revistas de la provincia y fuera abrieron sus puertas a esta propuesta joven que hoy nos trae “Dúo Saravia”. Hace más de un año están trabajando intensamente con la difusión por medio de presentaciones, medios radiales y audiovisuales, y, por facebook, youtube y twitter. En la actualidad su material está siendo escuchado en casi todo el país.
En enero del 2013 presentación más destacada fue la ciudad de “Cosquín” (Córdoba) participando como Dúo Vocal luego de haber sido seleccionadas en La Sub Sede La Banda como ganadoras en el rubro dúo vocal para representar a todo Santiago del Estero. “Fue una experiencia única e inigualable ser partícipes de algo tan prestigioso y cantar en el escenario mayor del país “Atahualpa Yupanqui” marcó nuestra  carrera artística”.
A principios de este año fueron artistas principales en la Primer Expo Fiesta del Ovino Puntano, en la ciudad de Villa de Merlo, provincia de San Luis, siendo esta una presentación muy positiva para su carrera, ya que de a poco van conociendo el país.
La gente reconoce sus esfuerzos, empeño, tal que les hacen notas en radios, programas de tv, revistas, diarios; son cada vez más quienes abren las puertas a estas dos hermanas santiagueñas.

Para terminar Yamila y María agregan: “creemos que nuestro folclore puede incidir positivamente en nuestra sociedad, en especial en los jóvenes para que ellos valoren las sanas costumbres de cada región como tratamos de hacer nosotras a través de nuestra música vestimenta porque de esta manera mostramos como es la cultura de nuestra región”.

Integrantes:
*Yamila Saravia (Voces y primer Guitarra)- María Saravia (Primera voz y segunda guitarra)
*Emmanuel Saravia: Bombo
*Dante Gerez: Violín
*Leandro Silva: Quena
Contactos:
Tel: (0385) 4251917
Cel: (0385) 154876989-155923407

Duo Saravia// Megustaduosaravia (Página Oficial) 
Orden de los temas:
1-     Dolor del monte (Letra y Música Yamila Saravia)
2-     Gato de la Oración (Letra: Roberto Ternàn  y Música: “Cuti” Carabajal
3-     Zamba para Olvidar (Letra y Música: Daniel Toro)
4-     Chacarera del Polear (Letra: Cristoforo Juárez y Música: Carlos Carabajal)
5-     Cuando llora mi guitarra (Letra y Música: Augusto Polo Campos)
6-     Cuequita del Desengaño (Letra: A. Aguirre y Música: M. Palacios)
7-     Jamás (Letra y Música: Juan Carlos Speciale)
8-     El Quebradeño (Letra y Música: Adolfo Abalos)
9-     Las dos lunas ( Atahualpa Yupanqui_ Manuel Augusto Jugo)
10- Escondido de la alabanza (Letra: Carlos Carabajal y Música: Hnos. Simon)
11- Se me fue (Letra y Música: Juan Carlos Calderón )
12-Nombrar a mi pago(Letra y Música: Leo Dan
http://www.mediafire.com/download/hmsaudgotyd69yb/D%C3%BAo+Saravia+-+Dolor+del+monte.exe





vendredi 23 août 2013

Román Lacrouts - YouTube

Román Lacrouts - YouTube

Nuna Música de Raíz Folklórica

Nuna
Música de Raíz Folklórica
Índice | Index
1. Acerca de Nuna | About Nuna
2. Propuestas (Conciertos y talleres) | Proposals (Concerts and workshops)
3. Biografías | Biographies (ESP & ENG)
4. Requerimientos técnicos | Technical requirements
5. Enlaces multimedia | Multimedia links
Nuna
Nuna es el dúo formado por los
argentinos:
· Mayra Benitez (voz + aerófonos
andinos + charango)
· Román Lacrouts (voz + guitarra +
charango)
En su repertorio recorren los
diferentes géneros musicales de su país,
incluyendo música andina y tango, con
composiciones propias y un estilo
renovado.
El objetivo del dúo es acercar su
música a distintas partes del mundo.
Actualmente se encuentran
recorriendo Latinoamérica, participando
de festivales como Sonamos
Latinoamérica y Charangos del Mundo,
brindando conciertos y talleres
didácticos.
En México han participado de la
Noche Argentina, evento realizado en el
Parque las Palapas de Cancún,
patrocinado por el Instituto de la Cultura
y las Artes de Benito Juarez con el
apoyo de la Embajada Argentina en
México. Además han realizado
presentaciones en Puerto Morelos. Playa
del Carmen, Cancún, Tulum, Mérida,
Nuna is an argentinian duo consisting
of:
· Mayra Benitez (voice + andean wind
instruments + charango)
· Román Lacrouts (voice + guitar +
charango)
In their repertoire they travel through
the different musical genres from their
country, including andean music and
tango, with own compositions and a
renewed musical style.
Their objective is to take their music
to many parts of the world.
Nowadays, the duo is touring through
Latin America, joining different festivals
like "Sonamos Latinoamérica" and
"Charangos del Mundo", performing in
live concerts and giving didactic
workshops.
In México, they have participated in
"La Noche Argentina", an event that took
place in El Parque de las Palapas en
Cancún, that was sponsored by the
Instituto de la Cultura y las Artes de
Benito Juarez (The Arts and Culture
Institute of Benito Juarez) and supported
by the argentinian embassy in México.
They have also performed in Puerto
Campeche y Palenque (Chiapas). Morelos, Playa del Carmen, Cancún,
Tulum, Mérida, Campeche and Palenque
(Chiapas).
Contacto
www.facebook.com/nuna.musica
nuna.musica@gmail.com
Contact info
www.facebook.com/nuna.musica
nuna.musica@gmail.com
P(
Concriertoos yptallerues)
estas
Propo(
Conscertsaandlsworkshops)
Propuestas
· Concierto de música argentina: este
concierto ofrece una selección de temas
de raíz folklórica de las distintas regiones
del país, criolla, andina y tango. El
repertorio incluye obras de autores
reconocidos y composiciones propias. La
duración aproximada es de una hora y
está dirigido al público en general.
· Concierto didáctico: Concierto de música
argentina cuyo repertorio recorre las
diferentes regiones del país, sus géneros
típicos y su instrumentación,
contextualizando a través de fotografías y
proyecciones. La duración de la actividad
es de aproximadamente 2 horas. Dirigido al
público en general.
· Taller intensivo de música argentina:
Consta de una selección de distintos
géneros folklóricos, zamba, chacarera, gato,
bailecito, cueca y huayno. Se trabajará
sobre los ritmos y las formas de las
distintas especies musicales, explicando su
procedencia y elementos típicos utilizando
grabaciones, proyecciones y música en
vivo. La actividad se realiza en dos
encuentros de tres horas de duración y
está dirigida a público con formación
artística musical (músicos y bailarines).
Observación: dentro del taller de música
argentina y según el interés de los
participantes se ofrece una prolongación del
mismo en el cual se enseñarán algunas
danzas típicas, gato, chacarera, huayno y
bailecito.
Proposals
· Argentinian music concert: this show
offers a wide selection of folk-rooted songs
from different regions of Argentina, with
creole, andean and tango music. The
repertoire includes songs written by well
known authors and some of our own
compositions. It lasts for about an hour
and it's intended for a general audience.
· Didactic concert: it's an argentinian music
concert with a repertoire of songs that
travels through all the regions of Argentina,
underlining their tipical genres and
instrumentation and backing up the music
with pictures and slides. This activity takes
about 2 hours and it's intended for a
general audience.
· Argentinian music intensive workshop:
Integrated with a wide selection of different
argentinian folk genres, which includes
chacarera, gato, bailecito, cueca y huayno.
The workshop stresses on the rythms and
different musical styles, deepening in their
origins and tipical elements and working
with recordings, slides and live music. This
activity is divided in two sessions, each one
lasting three hours and it's designed for an
audience with an artistic background.
Side notes: Within the workshop, and
depending on the interest of the partakers,
an extended course dealing with tipical
dances, like gato, chacarera, huayno and
bailecito, can be performed.
Bios
(ESP)
Mayra Benitez
Nació el 4/10/1987 en Buenos Aires,
Argentina.
Es Cantante y se especializa en
instrumentos Aerófonos de la región
Andina.
Se desempeña actualmente como Música
Independiente.
Realizó su formación musical académica
y completó sus estudios como Maestra
Nacional de Música en el conservatorio
Juan Pedro Esnaola en Buenos Aires,
Argentina, donde se desempeñó como
tal en la enseñanza de educación
musical en Nivel Inicial.
Realizó especializaciones en el área de
educación participando de cursos y
talleres a cargo de Judith Akoschky y
Magdalena Fleitas.
Enriqueció su formación musical
realizando tres años en la carrera de Tango y Folklore, en el Conservatorio Manuel de Falla, a
cargo del profesor Juan Falú.
Se dedicó tres años al estudio e investigación de aerófonos y cantos ancestrales de la cultura
Andina.
Es integrante desde el 2009 de la Banda de sikuris El Ombligo y participó de la grabación de
su último material discográfico.
Participó de la grabación del disco de música andina "Alturas" del charanguista y compositor
argentino Pilo García.
También fue parte de la grabación del último material discográfico, "Quiero Mirar", del
cantante y compositor argentino Román Lacrouts.
Se presentó en diversos escenarios de distintas peñas folklóricas en la ciudad de Buenos
Aires. Realizó conciertos didácticos en La Feria del Libro de Buenos Aires.
Participó del festival "desde la misma Huella" en el auditorio de la Biblioteca Nacional
acompañando al Compositor y Guitarrista Juan Falú.
Acompañó al charanguista y compositor Pilo García en el festival "Sonamos Latinoamérica" en
la Provincia de Santa Fe.
Ha recorrido escenarios de distintos países, como por ejemplo en Cusco, Perú y actualmente
México.
Román Lacrouts
Nació en Capital Federal en Julio de
1982.
Es Profesor Superior (esp. Guitarra)
egresado de la carrera de Tango y
Folklore (dirigida y fundada por Juan
Falú) del Conservatorio Manuel de
Falla.
Se ha dedicado a la docencia en
escuelas secundarias de Capital
Federal y de instrumento en diferentes
instituciones.
Realizó su formación musical
estudiando con los Maestros Mario
Corredera, Roberto Calvo, Juan Falú,
Carlos Moscardini, Mora Martínez, Lilian
Saba, Juan Quintero, Liliana Herrero,
Rubén Lobo, entre otros.
Acompañando en guitarra a Mario
Corredera participó en diversos
festivales de la provincia de Bs.As. y en otros espacios importantes como el Congreso de la
Nación.
Desde mediados de 2007 hasta fines de 2008 fue miembro del grupo “Huellas - música de
los andes”. Con quienes grabó y editó el disco “El círculo”, actuando en diversos escenarios
de Bs.As.: Teatro de Morón, Galpón de la Estación (Esteban Echeverría), El empujón del diablo,
Feria de Mataderos, Bares Notables, Radio Nacional, Domus Artis, C.C. de la Cooperación,
entre otros.
En 2008 acompañó en guitarra a Edith Rossetti y Mónica Abraham.
En Julio-Agosto de 2009 participó en guitarra del disco solista del charanguista Pilo García,
titulado “Alturas”. Durante 2009-2010 fue integrante del grupo Viento en copla con quienes se
presentó entre otros lugares, en el auditorio J. L. Borges de la Biblioteca Nacional. En 2010
formó el trío de música sudamericana Tanckeray junto a Pilo García y Leo Besares, actuando
en diferentes escenarios de Bs. As. En 2011 acompañó a los charanguistas Silvio Fraga y Pilo
García en el Festival Charangos del Mundo que se realizó en Cusco, Perú.
A fines de 2012 grabó y editó su primer disco solista "Quiero mirar", cuyo repertorio es
íntegramente de su autoría.
www.romanlacrouts.com.ar
Bios(
ENG)
Mayra Benitez
Borned 4/10/1987 in Buenos Aires,
Argentina.
Singer and musician, especialized in wind
instruments from the Andean area.
Nowadays, working as a freelance
musician.
She developed her musical education
with a national teaching degree in Juan
Pedro Esnaola Academy of Music in
Buenos Aires, where she also held a
teaching possition in Entry Level Musical
Studies.
She specialized in pedagogical areas,
taking courses with Judith Akoschky and
Magdalena Fleitas and developed her
musical skills with a three years degree
on Tango and Folklore in the Manuel de
Falla Musical Academy with Juan Falú.
She dedicated three full years to study and investigate traditional wind instruments and ancient
singing techniques of the Andean cultures.
Since 2009 she has been part of a band of sikuris named El Ombligo and worked in the
recording of their last album.
Workd in the recording of the andean folk album "Alturas" with argentinian charango musician
and songwriter Pilo García.
Also worked in the last recording, "Quiero Mirar", of the singer-songwriter Román Lacrouts.
Mayra has performed in diverse stages ("Peñas") with many folk groups in Buenos Aires and
also held educative concerts as part of the Book Fair in this city.
She participated in the "Desde la misma huella" Festival in the National Library concert hall,
joining the songwriter and guitarist Juan Falú.
She also joined the composer and charango musician Pilo García in "Sonamos Latinoamérica", a
festival held in the province of Santa Fe.
She has worked in many stages around America, like Cusco in Perú and this days she is
developing her career with a tour around Mexico.




mercredi 10 juillet 2013

mardi 26 février 2013

“ESTANCIERO PORTEÑO” 1830. ESCULTURA EN MADERA DE CEDRO POLICROMADA. EN VENTA.


¿TODOS LOS GAUCHOS ERAN UNOS ANDRAJOSOS?
Por supuesto que siempre ha habido pobres y ricos, gente que podía vestir bien y quiénes no.
Pero eso que todos los gauchos eran unos andrajosos… Lean esta descripción.

DESCRIPCION DEL VESTUARIO DE UN ESTANCIERO (1820)

“Sus atavíos, a la moda y estilo del país, eran magníficos. El poncho había sido hecho en el Perú y además de ser del material más rico, estaba soberbiamente bordado en campo blanco. Tenía una chaqueta de la más rica tela de la India, sobre un chaleco de raso blanco que, como el poncho, era bellamente bordado y adornado con botoncillos de oro, pendientes de un eslabón del mismo metal. No usaba corbata y el cuello y pechera de la camisa ostentaban primorosos bordados paraguayos en fino cambray francés. Su pantalón era de terciopelo negro, abierto en la rodilla y, como el chaleco, adornado con botones de oro, pendientes también de eslabones, que evidentemente, nunca se habían pensado usar en los ojales. Debajo de esta parte de su traje se veían las extremidades, con flecos y cribados, de un par de calzoncillos de delicada tela paraguaya. Eran amplios como pantalones de turcomano, blancos como la nieve y llegaban a la pantorilla, lo bastante como para dejar ver un par de medias oscuras, hechas en el Perú de la mejor lana de vicuña. Las botas de potro del señor Candiotti ajustaban los pies y tobillos como un guante francés ajusta la mano y las cañas arrolladas le daban aspecto de borceguíes. A estas botas estaban adheridas un par de pesadas espuelas de plata, brillantemente bruñidas. Para completar su atavío, el principesco gaucho llevaba un gran sombrero de paja del Perú, rodeado por una cinta de terciopelo negro, y su cintura ceñida por una rica faja de seda punzó, destinada al triple objeto de cinturón de montar, de tirantes y de cinto para un gran cuchillo con vaina marroquí, de la que salía el mango de plata maciza”.
Conviene aclarar que ese era el traje “de diario” de don Francisco Candiotti al que llamaban el Príncipe de los Gauchos..
J. Parish Robertson.

“ESTANCIERO PORTEÑO” 1830.
ESCULTURA EN MADERA DE CEDRO POLICROMADA. EN VENTA.
¿TODOS LOS GAUCHOS ERAN UNOS ANDRAJOSOS?
Por supuesto que siempre ha habido pobres y ricos, gente que podía vestir bien y quiénes no.
Pero eso que todos los gauchos eran unos andrajosos… Lean esta descripción.

DESCRIPCION DEL VESTUARIO DE UN ESTANCIERO (1820)

“Sus atavíos, a la moda y estilo del país, eran magníficos. El poncho había sido hecho en el Perú y además de ser del material más rico, estaba soberbiamente bordado en campo blanco. Tenía una chaqueta de la más rica tela de la India, sobre un chaleco de raso blanco que, como el poncho, era bellamente bordado y adornado con botoncillos de oro, pendientes de un eslabón del mismo metal. No usaba corbata y el cuello y pechera de la camisa ostentaban primorosos bordados paraguayos en fino cambray francés. Su pantalón era de terciopelo negro, abierto en la rodilla y, como el chaleco, adornado con botones de oro, pendientes también de eslabones, que evidentemente, nunca se habían pensado usar en los ojales. Debajo de esta parte de su traje se veían las extremidades, con flecos y cribados, de un par de calzoncillos de delicada tela paraguaya. Eran amplios como pantalones de turcomano, blancos como la nieve y llegaban a la pantorilla, lo bastante como para dejar ver un par de medias oscuras, hechas en el Perú de la mejor lana de vicuña. Las botas de potro del señor Candiotti ajustaban los pies y tobillos como un guante francés ajusta la mano y las cañas arrolladas le daban aspecto de borceguíes. A estas botas estaban adheridas un par de pesadas espuelas de plata, brillantemente bruñidas. Para completar su atavío, el principesco gaucho llevaba un gran sombrero de paja del Perú, rodeado por una cinta de terciopelo negro, y su cintura ceñida por una rica faja de seda punzó, destinada al triple objeto de cinturón de montar, de tirantes y de cinto para un gran cuchillo con vaina marroquí, de la que salía el mango de plata maciza”.
Conviene aclarar que ese era el traje “de diario” de don Francisco Candiotti al que llamaban el Príncipe de los Gauchos..
J. Parish Robertson.

“ESTANCIERO PORTEÑO” 1830. 
ESCULTURA EN MADERA DE CEDRO POLICROMADA. EN VENTA.

vendredi 1 février 2013

LAS “VIEJAS” CARRETAS.


LAS “VIEJAS” CARRETAS.


LAS “VIEJAS” CARRETAS.

Abriendo huellas en la tierra virgen con sus pesadas ruedas de madera maciza, las entoldados carretas, semejaban “gliptodontes” que avanzaban pesadamente abriendo las rutas del futuro.
Picaneando los bueyes cuando era necesario, ya sea sentado en el pértigo, sobre el yugo, desde adentro del vehículo o de a pié, o a caballo, el carretero vigilaba la marcha de la carreta.
Las primeras comenzaron a circular por el camino del Alto Perú durante el gobierno de Juan Ramírez de Velazco (1595-1597) quien como lo informó en una carta al rey, al observar que desde cuarenta leguas al sur de Potosí podía marcharse a Buenos Aires por caminos de ruedas, decidió armar 40 carretas, cada una tirada por seis bueyes y destinadas a servir a la comunicación y comercio en esas dilatadas regiones.
El centro principal de construcción fue Tucumán, cuyos bosques proveían abundante madera para tal fin. Esos enormes y pesados vehículos, calificados como navíos de las pampas, se desplazaban en forma lenta pero segura por los campos desiertos. Formaban tropas integradas por diez o más carretas de Buenos Aires a Salta o viceversa, el resto del trayecto se hacía a lomo de mula. La enorme travesía de 1600 kilómetros de una ciudad a otra, cubierta por 36 postas, duraba aproximadamente unos tres meses.
La principal dificultad que debían enfrentar las tropas de carretas en su desplazamiento eran los ríos, ya que no existían puentes en el trayecto, salvo algunos en la proximidad de la ciudad de Buenos Aires. El más antiguo fue construido sobre el río Luján en 1755 y el llamado Puente Márquez fue levantado en 1773, sobre el río Reconquista en el paraje denominado Paso del Rey, donde se cobraba un peaje de un real por carreta cargada.
¡Y pensar que creemos a los peajes un invento moderno!
Poco tiempo después también la provincia de Mendoza encaró la construcción de carretas, no llevaban ni un trozo de hierro, eran madera, cuero y junco o totora, según en el lugar que se fabricaran. Podían llevar hasta 2.500 kilogramos de carga.
Cueros, lanas, muebles, personas y hasta familias enteras eran transportadas por los caminos de la pampa.
La expedición más grande que se tiene noticias fue la que se preparó durante el gobierno del virrey Vértiz con el propósito de traer sal de las Salinas Grandes (en territorio ocupado por los indios). Este producto era imprescindible para los saladeros y la sal que venía de Cádiz, España era carísima.
Las expediciones con ese destino comenzaron en 1716 y se repitieron periódicamente, pero la expedición que nos ocupa se realizó en 1778 y estaba formada por 600 carretas con sus respectivos carreteros, 12.000 bueyes y 400 oficiales y soldados del cuerpo de Blandengues.
Una cuenta simple: si una carreta desde su final hasta el cuerno del buey puntero mide unos 10 metros de largo, 600 carretas hacen un total de 6 kilómetros de expedición...
¿Qué tal? ¿Qué indio se atrevería a atacar una tropa así?
¡Hasta que las velas no ardan!
En la ciudad de Buenos Aires el principal lugar de estadía de las carretas era la Plaza 11 de Setiembre (hoy Plaza Once). Allí cientos de carretas se reunían ya descargando su mercadería o esperando la nueva carga. Si bien muchos carreteros viajaban con sus mujeres, inventores de las primeras casas rodantes, otros, en gran cantidad también, lo hacían solos y habiendo tanto gaucho libre y sin compromiso, no faltaba el vivo que en una de esas carretas hacía trabajar a alguna china en la profesión más vieja del mundo. Como nadie tenía reloj para controlar el tiempo que el cliente pasaba dentro de la carreta, este antepasado de los actuales caficios cortaba con su cuchillo velas de tres tamaños diferentes y el cliente subía a la carreta, con la obligación de mantenerla prendida durante su estadía, con la vela del tamaño según el dinero que había puesto y debía bajar cuando ésta se consumía.
Allí se acuñó el famoso refrán o mejor dicho criollo de: hasta que las velas no ardan.

En la Foto: “Carreta y Carreteros”. Escultura en madera de cedro lustrada. En venta.

mardi 22 janvier 2013

Los Indios Pampas Historia Indios Pampas primitivos



  • Los Indios Pampas
    Historia
    Indios Pampas primitivos

    La designación de "pampas" a los aborígenes que poblaban la pampa no fue auto impuesta, sino que les vino impuesta por los españoles. El vocablo no siquiera es de su idioma, sino quechua, y significa "llanura". Es decir que se llamó pampas a todos los indios que habitaban ese territorio geográfico conocido como pampa, a pesar de que pertenecían a distintas culturas.
    En su origen eran cazadores de venados, ñandúes y guanacos. También eran recolectores de frutos y semillas silvestres, que molían para hacer harina. Se vestían con una manta llamada patagónica o quillango.

    Eran individuos de alta estatura, algo más que la mediana europea, morenos y de cuerpos robustos, de cabeza alargada alta y maciza. Sus vestidos, según un cronista (1643) "es una pampanilla que usan por la decencia y un pellón que le sirve de capa larga, todo lo demás del cuerpo desnudo". La pampanilla era prenda femenina, los hombres usaban taparrabo en forma triangular, ambos de cuero de distintos animales, pero especialmente de zorro, guanaco o nutria cocidos entre sí, posteriormente se usó el cuero de caballo que una vez sobado lo usaban hombres y mujeres.

    Solían pintar su rostro y cuerpo de diferentes colores. Los viudos y en especial las viudas se pintaban la cara de negro en señal de duelo. No se ha señalado el uso de tatuaje. Según el padre Rosales (1666) en algunos lugares cubrían su cuerpo con arcilla mezclada con hierbas como defensa del sol y los mosquitos.

    La vivienda de los Pampas primitivos es el típico toldo de la llanura que persiste en siglos posteriores. Cuando escaseaba el ganado en la Pampa se utilizaba en su construcción ramas y otros materiales deleznables. El padre Ovalle (1643) dice: "en un instante con cuatro palillos, una media ramada mal cubierta con algunas ramas y yerbas o algún cuero de vaca o caballo o de tres animales antiguos Pampas".

    Sus armas fueron la boleadora, el arco y la flecha, algunos misioneros citan el uso de la honda. Las boleadores de estos indios eran de dos bolas con surco, atadas con un tiento de cuero, de unos diez pies de largo, una de ellas más pequeña que servía de manijera. También se cita la boleadora retobada en cuero. Las puntas de flechas las hacían de pedernal, cuarzo y ópalo, materiales que se encuentran en todos los paraderos de la zona, aún cuando no sean del lugar. También es frecuente encontrarlas de madera.

    La industria de la piedra alcanzó gran importancia empleándose la técnica de la piedra tallada o de la piedra pulida. El indígena tomaba un canto rodado o un trozo de roca de las citadas y que constituía el núcleo, lo apoyaba sobre otra piedra que servía de yunque, o tomado fuertemente en la mano, sobre uno de sus lados más planos aplicaba un fuerte golpe con otro canto rodado que constituía el percutor. De esta manera iba desprendiendo del núcleo las llamadas láminas que retocadas y trabajadas con pequeños golpes y presiones originaban raspadores, cuchillos y puntas de flechas. Para los objetos de piedra pulida realizaban un trabajo similar que luego pulían con otra roca dura. Para las superficies esféricas perfectamente pulidas, tales como boleadoras y cabezas de hachas, el pulimento se hizo dentro de cavidades esféricas de rocas o pequeños morteros al efecto. Otros objetos de piedra característicos son:

    Perforadores: Pequeñas piedras con punta aguda que usaban para perforar y luego coser los cueros.
    Raspadores: Especie de cuchillos con filo por un solo lado, servía para descarnar los cueros.
    Sobadores: Piedras cónicas con un fuerte ensanchamiento en su base, servía para sobar los cueros secos.
    Morteros: Los granos eran reducidos a harina en morteros de piedra, los hay de varios tipos. Durante los primeros años de la colonia, los españoles continuaron usando este procedimiento. Las manos de estos morteros se hicieron con piedras alargadas que en algunos casos han sido perfectamente pulidas hasta cilindradas.
    Las conanas eran también destinadas a la molienda de granos, se construían de lajas, aplanadas que con el uso adquirieron una concavidad en su parte media, en algunos casos, su continuo uso llegó a perforar la conana.

    En los últimos tiempos los Pampas conocerían también la alfarería que habían adoptado de los pueblos vecinos. Al adoptar el caballo dejarían de hacer cerámica. Pues la alfarería no suele ser de mucho provecho. En cambio la cestería se practicaba intensamente haciendo cestos tan apretados que podían contener agua en ellas.

    Los pampas eran grandes caminadores y tragadores de leguas. De esa cualidad física nos dan cuenta los primeros conquistadores que entraron en contacto con ellos. La caza se realizaba a pie, siguiendo a los animales hasta cansarlos, pasando en ello dos o tres días sin parar. En estas cacerías no tomaban agua ni comían, solo bebían la sangre de los animales que cazaban.
    Los Pampas eran por naturaleza nómades. El padre Ovalle, que en la primera mitad del siglo XVII atravesara la Pampa en dos ocasiones, describe en esta forma el nomadismo de nuestros indios: "...juzgan por el mayor bien de todos el absoluto y libre albedrío: Vivir hoy en este lugar, mañana en el otro, ahora me da gusto gozar de la rivera y frescura de este río y en cansándome de él paso a otro, quiero vivir un poco en los bosques y soledades, y dándome el gusto sus sombras salgo a los alegres prados y valles, aquí me entretiene la caza, allá la pesca, aquí gozo de la fruta que lleva esta tierra y en acabándoseme me paso a otra, donde comienzan a madurar los que ella lleva, voy donde quiero sin dejar en ninguna parte prenda que me tire, que suelen ser espinas que de lejos atormenta, no temo malas nuevas porque no dejo atrás cosa que pueda perder, conmigo lo llevo todo, y con mi mujer y mis hijos, que me siguen donde voy no me falta nada".

    Fuera de la carne de los animales que cazaban los Pampas, se alimentaban también de la recolección de productos agrestes de origen animal y vegetal. El padre Ovalle nos cuenta que pegaban fuego a los pajonales cuando en ellos había mucha langosta y así la tostaban. Luego la molían y hacían con su pasta una especie de pan. Preparaban bebidas fermentadas y usaban el cebil masticando sus hojas, como en el altiplano la coca. No nos ha llegado noticia del uso del tabaco o similares.

    La vida espiritual de estos indígenas se reducía a algunas danzas de carácter ritual de las cuales no hay referencias concretas. Vivían agrupados en pequeñas tribus independientes unas de otras, con caciques cuya autoridad y origen nada se sabe.

    De sus ideas religiosas poco en concreto se sabe. Creían en Soichu, antes de todo lo bueno, venerada sin culto ni ceremonia aparente; y Gualichu que era la causa de toda adversidad, sequías, denotas, enfermedad. Cada aldea tenía su mago o shaman y cuando éste asistía a algún enfermo llevaba en su boca algo nauseabundo que luego de chupar el cuerpo del enfermo escupía y decía que ello era la causa del mal que acababa de extraer.

    Los Araucanos, es el último elemento indígena que se estableció en el país, en un proceso no muy bien estudiado. Habitaban primitivamente Chile, con la conquista y colonización española de la parte Norte y Central del país se refugiaron al Sur del mismo y de allí a través de los pasos cordilleranos llegaron al territorio argentino. Esta infiltración comenzó dos siglos atrás por lo que puede decirse que es relativamente reciente. Los Araucanos de Chile, para sostener sus guerras necesitaban del caballo de nuestras llanuras y Los Pampas se los proveían por intermediarios y tenían una tribu que habitaba las montañas, Los Puelches, que fueron los primeros en sufrir la influencia araucana. La expansión araucana se extendió posteriormente a nuestras pampas. El primer dato concreto sobre los Araucanos en el país se obtiene en 1708. En esa fecha hubo una concentración de indios de tal origen, en el lugar llamado Las Pulgas, hoy Mercedes. La reunión tuvo consecuencias y de la investigación realizada por las autoridades consta que algunos caciques Puelches habían traído "aucáes" e indios de la guerra de Chile.

    Al comienzo, los Araucanos constituyeron núcleos aislados, a veces rivales, pero una vez dominado todo el territorio, se unieron, aunque no formaron una sola nación con un jefe único. Se formaron cuatro grupos Araucanos principales. Los Puelches que ocupaban la parte de la cordillera y el espacio que media entre el norte del río Diamante y el Limay por el sur. Seguidamente, al este del Salado, estaban los Ranqueles. Eran los ocupantes de la región del monte. Su centro principal era Lebucó. Con sus famosos caciques Yanquetruz y Painé. Al este y al sur de los anteriores estaba el Grupo de las Salinas Grandes. Vivían junto a las lagunas o cursos de agua, donde disponían sus toldos, y éstos eran de forma cuadrangular.

    ¿Qué es lo que sucedió con los antiguos Pampas?

    Según Rubén GUAMAN CARRASCO, aquellos que dominaban esa vasta llanura de la provincia de Buenos Aires y La Pampa Seca, aquellos que conocieron los fundadores de la ciudad de Buenos Aires, aquella raza india tan antigua no tenía nada que ver con los (llamados pampas) que exterminó el general Roca en 1879. Sucedió que a principios del 1800, la antigua población pampa que hasta entonces dominara en la inmensa llanura comenzó a desaparecer, siendo reemplazada por otra de caracteres distintos y de estirpe Araucana o Mapuche.

    Tanto por tradición como por tener el mismo hábitat de la antigua, la población nueva siguió siendo llamada "Pampa" por los vecinos de las ciudades de Buenos Aires, Córdoba y San Luis, asentadas en la periferia de sus dominios. Dos cosas favorecieron la perduración del nombre. Primero que eran poblaciones nómades sin asiento fijo (es bueno recordar que este fenómeno de sustitución étnica acá en nuestro país se llamó Araucanización de la pampa y Patagonia). El segundo, que la sustitución étnica de nuestros pampas originales fue un proceso gradual, apenas perceptible.

    Al principio, los mapuches estaban en su hábitat del Neuquén y río Negro, es evidente que la necesidad por el ganado cimarrón y los caballos llevó a ese pueblo a emigrar hacia la provincia de Buenos Aires y La Pampa. Finalmente los escasos restos de la antigua población pampa se fueron diluyendo en el siglo XVIII en la masa inmigratoria siempre creciente de la nueva población Araucana o Mapuche. Otro motivo del desconocimiento del fenómeno de la sustitución, la dio el hecho que la antigua población blanca de la ciudad no frecuentaba las inmensidades de la pampa; es por eso que la sustitución de la vieja población pampa por la nueva de origen mapuche se produjo lejos de los ojos de los vecinos de las ciudades. Lo que sí percibían estos vecinos era que, cuando tenían que penetrar en la inmensidad en busca de sal o de cueros, se daban cuenta de que la región aparecía cada vez mas infestada de indios foráneos y belicosos que llamaron "Aucaes" (alzados), pero no tenían ni idea de la sustitución étnica que se estaba produciendo.

    La individualización de los grupos se hacía a través de los caciques. Ésto dificultaba la distinción, máxime cuando los nuevos dueños de la llanura adoptaron desde un principio un género de vida parecido al de los antiguos ocupantes pampas. De manera que ya en el 1800 se había borrado el recuerdo, si es que alguna vez haya existido, de la pretérita existencia en la pampa de indios que no eran mapuches. Sin mayor examen se admitía que la población de esa estirpe entonces existente en la región, había estado siempre allí. Entonces ¿quiénes eran los antiguos pampas? La respuesta tal vez más cercana la da el explorador Francisco P. Moreno en 1875, cuando encuentra en el norte de la Patagonia un grupo de indios que hablaban una lengua que no era Mapuche ni Tehuelche, y que le manifiestan que sus antepasados habían otrora habitado en las sierras bonaerenses. Moreno cree de pronto hallarse ante los últimos restos de los antiguos pampas, de cuya existencia, según el mismo dice, en su tiempo, se dudaba, confundiéndolos con los indios de raza mapuche que habitan Salinas Grandes. Y después se supo que lo que Moreno vio eran Puelches-Guenaken o sea descendientes directos de nuestros antiguos pampas. Estos eran un conjunto de parcialidades que tenían como hábitat las inmensas llanuras de las que tomaron el nombre, y que se extendía desde el Atlántico al desaguadero del río Salado; desde el sur de la ciudades de San Luis, Río Cuarto y Río Tercero hasta las inmediaciones de las sierra del sur de Buenos Aires, se conoció que poseían una lengua propia diferente a los querandíes de la costa del río de la plata, esta lengua fue clasificada como idioma HET, que no era más que puelche-guenaken. Restos fósiles de estos antiguos pampas fueron encontrados por Florentino Ameghino en Arroyo Seco y en Arrecifes. Tenían dos deidades religiosas, eran animistas (creían en el alma) esas deidades eran CHACHAO también llamado Soychu, que era el bueno y GUALICHO que era el mal o diablo. Este concepto era común a los demás pueblos del sur, y al extenderse con el caballo la influencia pampa por los pueblos vecinos, llególes también a ellos, e incluso a los Mapuches que después lo adoptaron, pero esos nombres son puros y exclusivamente Pampas (en lengua Het o guenaken). A pesar de pasar tanto tiempo de estos sucesos han quedado unos pocos vestigios de aquella extinta lengua nativa Pampa.

MITOS Y LEYENDAS SOBRE EL PELAJE DE LOS CABALLOS.


MITOS Y LEYENDAS SOBRE EL PELAJE DE LOS CABALLOS.
Así como el signo del zodíaco para los seres humanos, el hombre de campo según el pelaje del caballo le asigna propiedades sobresalientes o de las otras. Algunas de estas condiciones tienen algún asidero científico, otras son mitos que han pasado de generación en generación.
Los blancos, de ellos se dicen que son caballos muy sudadores y por lo tanto poco resistentes para andar al rayo del sol. Esto puede ser debido a la cantidad de albinismo, es decir pestañas blancas que se dan en estos animales y por supuesto no ven bien en la claridad del sol.
Además se les atribuye atraer los rayos durante las tormentas. En la”Huella para mi tropilla”, Fernán Silva Valdés tiene una cuarteta que dice: “A la huella, la huella, caballo blanco, cuidado en las tormentas, que atrae el rayo”.
Las yeguas blancas eran las preferidas para los sacrificios entre los indios, e incluso el caballo zarco era de mal agüero. Basta recordar aquel pasaje del Martín Fierro cuando llega la peste a la toldería y los indios matan a un chico, cautivo blanco por tener los ojos claros como echándole la culpa de la epidemia.

Había un gringuito cautivo
Que siempre hablaba del barco
Y lo ahogaron en un charco
Por causante de la peste;
Tenía los ojos celestes
Como potrillito zarco.

De los tordillos oscuros se dice que son muy buenos nadadores.
Los bayos son considerados como los más bonitos y elegantes. El famoso cacique Ramón tenía un bayo que era envidiado por su belleza, conformación y su elegancia para trotar y el célebre Baigorrita tenía un bayo cabos blancos que era su mejor animal de pelea, no debemos olvidar el bayo con el que el general San Martín entró en combate en San Lorenzo, del cual el General Bartolomé Mitre en su historia de San Martín dice: “El General San Martín, al bajar precipitadamente de su observatorio encontró al pie de la escalera a Robertson, a quien dirigió esta frase – Ahora en dos minutos más estaremos sobre ellos espada en mano. Un arrogante caballo bayo de cola cortada al corvejón, militarmente enjaezado, se veía a pocos pasos, teniéndolo de la brida su asistente Gatica. Montó en él, apoyando apenas el pie en el estribo y corrió a ponerse al frente de sus granaderos.
Los gateados son ponderados como hábiles y voluntariosos. Hay un viejo refrán que dice: “Cuando montás un gateado, montás una tropilla”.
Dicen que los lobunos son infatigables, bravos y desconfiados, esto los hace peligrosos para aquel que no es buen jinete, dado que se dice que son espantadizos ante lo desconocido. Hay una copla que dice:
“Cuidado con el lobuno
en la mañana muy fría,
que arriba vigila Dios
pero abajo el diablo mira”.
Los moros son muy buscados por los paisanos, más si son dueños de algún chapeado, pues la plata se luce muy bien sobre el pelaje oscuro.
Aquí debemos recordar al moro de Martín Fierro en la literatura y el famoso moro de Facundo Quiroga.
De estos caballos se dice que se les puede confiar el alma.
“a la huella, la huella,
caballo moro
contigo y con mi prenda,
lo tengo todo.”
De los picasos se dice que son animales veloces y con mucho pique de arranque, de ellos hay la creencia que fueron engendrados en un día de tormenta con rayos o con viento fuerte, por eso son ligeros como el rayo o como el viento.
Los rosillos tienen sobre su lomo la creencia de ser animales lerdos y flojos para trabajar.
Un pelo muy apreciado también es el pangaré, dice la copla: Pangaré, Pangaré, galopa que te veré.
Una historia refiere que el cacique Calfiaó, encontrándose perseguido por una patrulla y con su caballo boleado atrás, logró huir de sus perseguidores llevando en ancas de su pangaré a un hijo de 15 años.
Y también en nuestra zona hay que recordar al famoso Pangaré Buey llamado también el pangaré buey del Salado, un parejero que no perdió una sola carrera en toda su vida. Su dueño era el coronel Benito Machado.
De los zainos se dice: zaino bueno para todo.
Los overos tienen buena fama como valientes y rendidores, era el pelaje elegido por los indios, aún más pintaban círculos blancos cuando salían de pelea.
De los tobianos, mejor ni hablar, se dice “el tobiano, para nada”.
Incluso tienen fama de poco galopadores.
Omar Moreno Palacios en una milonga corralera que tiene grabada junto a Alfredo Abalos, dice en una cuarteta:
Soy nacido en Chascomús,
Pago que fundó Escribano,
Y no conozco la envidia
Ni parejero tobiano.
Los caballos bragados tienen fama de valientes, esto viene de la leyenda que da nombre a ese pueblo de la provincia de Buenos Aires y que cuenta de un caballo de ese color que perseguido por los indios prefiere tirarse desde la barranca de la laguna del mismo nombre, antes de ser capturado.
De los caballos con clinas y cola blancas amarillentas, es decir lo que se llaman roanos o ruanos, se dice que es caballo de mujeres.
Esta creencia viene de las mujeres rubias que llegaban desde las islas británicas o desde el centro Europa.
El caballo calzado de una, es decir con una sola pata blanca se los considera de mal agüero, es decir de mala suerte.
En cambio para los calzados de dos se dice: Calzado de dos, reservalo para vos y para el calzado de tres, no lo vendas ni lo des.
Calzado de cuatro, vendelo caro o barato. ( se dice que son rodadores)
Cuando un caballo tiene una mano mora se asegura es muy ligero y con mucho amor propio.
“El pingo de mano mora,
es gaucho como mi abuelo,
corriendo no afloja un pelo
y cuando no alcanza, llora.”
Pero el color que se lleva los laureles como infatigable y ligero, aun en otras culturas es el alazán y más aun el alazán tostado.
Hay una copla: alazán tostado, antes muerto que cansado.
En un libro árabe llamado “Los caballos del Sahara” hay un párrafo que dice: “Si os aseguran haber visto volar un caballo por los aires, preguntad su pelaje, si os contestan que alazán tostado: creedlo.”
Según una leyenda que cuenta Juan Benigar, Ben-Dyab, jefe renombrado del desierto, que vivía por el año 905 de la hégira, perseguido un día por Saad-el-Zanaty, scheik de los Oulad-Yagoub, se dio vuelta hacia su hijo y le preguntó: ¿Cuáles son los caballos del enemigo que llevan la delantera?. ¡Los blancos!, contestó su hijo. “Está bien, dirijámonos del lado del sol y se derretirán como manteca.”
Algún tiempo después Ben-Dyab, dándose vuelta otra vez, preguntó: “¿Cuáles son los caballos que van ahora a la delantera?”. “Los oscuros”, le gritó el hijo. “Está bien, vayamos por las piedras y no tendremos nada que temer, esos caballos se parecen a las negras del Sudán que no pueden caminar descalzas sobre los guijarros”.
Pasado un tiempo, volvió a preguntar a su hijo: “¿Y, ahora, cuales son los caballos del enemigo que llevan la delantera?”. El hijo respondió: “Los alazanes tostados y los zainos negros”.
“En este caso, exclamó Ben-Dyab, talón, muchachos a nuestros caballos, porque estos bien nos podrían alcanzar si no hubiésemos dado cebada a nuestros animales durante todo el verano.

En la foto, “EL BEDUINO Y SU ALAZAN”. Escultura en madera de cedro policromado. EN VENTA.
MITOS Y LEYENDAS SOBRE EL PELAJE DE LOS CABALLOS.
Así como el signo del zodíaco para los seres humanos, el hombre de campo según el pelaje del caballo le asigna propiedades sobresalientes o de las otras. Algunas de estas condiciones tienen algún asidero científico, otras son mitos que han pasado de generación en generación.
Los blancos, de ellos se dicen que son caballos muy sudadores y por lo tanto poco resistentes para andar al rayo del sol. Esto puede ser debido a la cantidad de albinismo, es decir pestañas blancas que se dan en estos animales y por supuesto no ven bien en la claridad del sol.
Además se les atribuye atraer los rayos durante las tormentas. En la”Huella para mi tropilla”, Fernán Silva Valdés tiene una cuarteta que dice: “A la huella, la huella, caballo blanco, cuidado en las tormentas, que atrae el rayo”.
Las yeguas blancas eran las preferidas para los sacrificios entre los indios, e incluso el caballo zarco era de mal agüero. Basta recordar aquel pasaje del Martín Fierro cuando llega la peste a la toldería y los indios matan a un chico, cautivo blanco por tener los ojos claros como echándole la culpa de la epidemia.

Había un gringuito cautivo
Que siempre hablaba del barco
Y lo ahogaron en un charco
Por causante de la peste;
Tenía los ojos celestes 
Como potrillito zarco.

De los tordillos oscuros se dice que son muy buenos nadadores.
Los bayos son considerados como los más bonitos y elegantes. El famoso cacique Ramón tenía un bayo que era envidiado por su belleza, conformación y su elegancia para trotar y el célebre Baigorrita tenía un bayo cabos blancos que era su mejor animal de pelea, no debemos olvidar el bayo con el que el general San Martín entró en combate en San Lorenzo, del cual el General Bartolomé Mitre en su historia de San Martín dice: “El General San Martín, al bajar precipitadamente de su observatorio  encontró al pie de la escalera a Robertson, a quien dirigió esta frase – Ahora en dos minutos más estaremos sobre ellos espada en mano. Un arrogante caballo bayo de cola cortada al corvejón, militarmente enjaezado, se veía a pocos pasos, teniéndolo de la brida su asistente Gatica. Montó en él, apoyando apenas el pie en el estribo y corrió a ponerse al frente de sus granaderos.
Los gateados son ponderados como hábiles y voluntariosos. Hay un  viejo refrán que dice: “Cuando montás un gateado, montás una tropilla”.
Dicen que los lobunos son infatigables, bravos y desconfiados, esto los hace peligrosos para aquel que no es buen jinete, dado que se dice que son espantadizos ante lo desconocido. Hay una copla que dice:
“Cuidado con el lobuno
en la mañana muy fría, 
que arriba vigila Dios 
pero abajo el diablo mira”.
Los moros son muy buscados por los paisanos, más si son dueños de algún chapeado, pues la plata se luce muy bien sobre el pelaje oscuro.
Aquí debemos recordar al moro de Martín Fierro en la literatura y el famoso moro de Facundo Quiroga.
De estos caballos se dice que se les puede confiar el alma.
“a la huella, la huella,
caballo moro
contigo y con mi prenda,
lo tengo todo.”
De los picasos se dice que son animales veloces y con mucho pique de arranque, de ellos hay la creencia que fueron engendrados en un día de tormenta con rayos o con viento fuerte, por eso son ligeros como el rayo o como el viento.
Los rosillos tienen sobre su lomo la creencia de ser animales lerdos y flojos para trabajar.
Un pelo muy apreciado también es el pangaré, dice la copla: Pangaré, Pangaré, galopa que te veré.
Una historia refiere que el cacique Calfiaó, encontrándose perseguido por una patrulla y con su caballo boleado atrás, logró huir de sus perseguidores llevando en ancas de su pangaré a un hijo de 15 años.
Y también en nuestra zona hay que recordar al famoso Pangaré Buey llamado también el pangaré buey del Salado, un parejero que no perdió una sola carrera en toda su vida. Su dueño era el coronel  Benito Machado.
De los zainos se dice: zaino bueno para todo.
Los overos tienen buena fama como valientes y rendidores, era el pelaje elegido por los indios, aún más pintaban círculos blancos cuando salían de pelea.
De los tobianos, mejor ni hablar, se dice “el tobiano,  para nada”.
Incluso tienen fama de poco galopadores.
Omar Moreno Palacios en una milonga corralera que tiene grabada junto a Alfredo Abalos, dice en una cuarteta:
Soy nacido en Chascomús,
Pago que fundó Escribano,
Y no conozco la envidia
Ni parejero tobiano.
Los caballos bragados tienen fama de valientes, esto viene de la leyenda que da nombre a ese pueblo de la provincia de Buenos Aires y que cuenta de un caballo de ese color que perseguido por los indios prefiere tirarse desde la barranca de la laguna del mismo nombre, antes de ser capturado.
De los caballos con clinas y cola blancas amarillentas, es decir lo que se llaman roanos o ruanos, se dice que es caballo de mujeres.
Esta creencia viene de las mujeres rubias que llegaban desde las islas británicas o desde el centro Europa.
El caballo calzado de una, es decir con una sola pata blanca se los considera de mal agüero, es decir de mala suerte.
En cambio para los calzados de dos se dice: Calzado de dos, reservalo para vos y para el calzado de tres, no lo vendas ni lo des.
Calzado de cuatro, vendelo caro o barato. ( se dice que son rodadores)
Cuando un caballo tiene una mano mora se asegura es muy ligero y con mucho amor propio. 
“El pingo de mano mora,
es gaucho como mi abuelo,
corriendo no afloja un pelo
y cuando no alcanza, llora.”
Pero el color que se lleva los laureles como infatigable y ligero, aun en otras culturas es el alazán y más aun el alazán tostado.
Hay una copla: alazán tostado, antes muerto que cansado.
En un libro árabe llamado “Los caballos del Sahara” hay un párrafo que dice: “Si os aseguran haber visto volar un caballo por los aires, preguntad su pelaje, si os contestan que alazán tostado: creedlo.”
Según una leyenda que cuenta Juan Benigar, Ben-Dyab, jefe renombrado del desierto, que vivía por el año 905 de la hégira, perseguido un día por Saad-el-Zanaty, scheik de los Oulad-Yagoub, se dio vuelta hacia su hijo y le preguntó: ¿Cuáles son los caballos del enemigo que llevan la delantera?. ¡Los blancos!, contestó su hijo. “Está bien, dirijámonos del lado del sol y se derretirán como manteca.” 
Algún tiempo después Ben-Dyab, dándose vuelta otra vez, preguntó: “¿Cuáles son los caballos que van ahora a la delantera?”. “Los oscuros”, le gritó el hijo. “Está bien, vayamos por las piedras y no tendremos nada que temer, esos caballos se parecen a las negras del Sudán que no pueden caminar descalzas sobre los guijarros”.
Pasado un tiempo, volvió a preguntar a su hijo: “¿Y, ahora, cuales son los caballos del enemigo que llevan la delantera?”. El hijo respondió: “Los alazanes tostados y los zainos negros”.
“En este caso, exclamó Ben-Dyab, talón, muchachos a nuestros caballos, porque estos bien nos podrían alcanzar si no hubiésemos dado cebada a nuestros animales durante todo el verano.

En la foto, “EL BEDUINO Y SU ALAZAN”. Escultura en madera de cedro policromado. EN VENTA.

“SAN GREGORIO”, La batalla olvidada.



Hace 31 minutos 

“SAN GREGORIO”, La batalla olvidada.

Hoy se cumplen 160 años de la Batalla de San Gregorio.
Esta batalla, signada, no entiendo porque razón en el olvido, se libró entre las fuerzas de la Confederación Argentina y las del Estado de Buenos Aires.
El lugar del acontecimiento es en la boca del Río Salado en su llegada a la bahía de Samborombón.
El 22 de enero de 1853 casi 3.000 hombres de las tres fuerzas, artillería, caballería y unos pocos infantes (incluyendo algunos indios amigos) al mando del coronel Pedro Roxas y Belgrano, que era comandante en la frontera de Azul y formó la fuerza de su propio peculio al servicio de Buenos Aires y por el otro lado el ejército de Hilario Lagos, con unos 2.500 hombres que puso al mando del general Gregorio Paz para defender la causa de la Confederación Argentina.
El resultado de las armas fue rápido y favoreció a los confederados, pero de acuerdo a Guillermo Hudson, el recordado autor de “Allá Lejos y Hace Tiempo”, que vivía en las proximidades no fueron muchos los muertos “porque todos estaban bien montados”.
Hasta aquí la efemérides de hoy, pero yo quiero ahondar un poco más en este tema.
Todos los amigos conocen mi gusto por la historia y el tradicionalismo.
Para todos los tradicionalistas la figura de José Hernández, el autor del Martín Fierro es tradición pura, pero no es solo así. Yo quiero destacar de Hernández su faceta de aprendizaje y su espíritu de luchador.
Fue un gran autodidacta, periodista, soldado y luchador federalista cuyo poema Martín Fierro, considerado un clásico nacional, canta la independencia, el estoicismo y el coraje de los gauchos.
Nació el 10 de Noviembre de 1834, en la Chacra de Pueyrredón, en el caserío de Perdriel, partido de San Martín, provincia de Buenos Aires.
Sus padres fueron Don Rafael Hernández y Doña Isabel de Pueyrredón, prima hermana de Juan Martín de Pueyrredón. A la edad de 4 años José ya leía y escribía, y cursó su escolaridad en el Colegio de Don Pedro Sánchez.
Cuando tenía 9 años, a causa de una enfermedad y ya con su madre fallecida, los médicos recomendaron a su padre (capataz de las estancias de Rosas) que lo llevara a vivir al campo. Se trasladaron entonces al sur de la provincia, al poblado de Camarones. Fue allí donde entró en contacto con el estilo de vida, las costumbres, la lengua y los códigos de honor de los gauchos. Vive 9 años en el campo y tiene participación en varios enfrentamientos con los indios, que en aquel entonces ocupaban gran parte de la provincia de Buenos Aires.
Entre 1852 y 1872, durante una época de gran agitación política en el país, defendió la postura de que las provincias no debían permanecer ligadas a las autoridades centrales, establecidas en Buenos Aires. En el año 1853 viste uniforme militar y combate en Rincón de San Gregorio contra las fuerzas del coronel rosista Hilario Lagos.
Y aquí me quiero detener en su biografía para explicar el motivo que hago de Hernández en este comentario.
A partir del año 1983 y durante cinco hermosos años fui director de la Escuela Rural Nº 26 del Partido de Chascomús. Está ubicada a 45 kilómetros de la ciudad por camino de tierra. La última parte, unos 15 kilómetros, es un terraplén de tierra hecho con la sacada del llamado canal 18, al que bordea. Este canal desagota en el río Salado.
El paraje donde está ubicada la escuelita es precisamente: San Gregorio. El lugar donde se desarrollo la batalla que hoy se recuerda y en la que combatió José Hernández.
En muchas casas de los padres de mis alumnos guardan balas de cañón que se habían encontrado en el lugar.
Cuando los productores rurales araban sus campos, como testigos mudos de esta batalla, solían aparecer restos de fusiles, y trozos de sables, que el tiempo y la corrosión habían prácticamente destruido.
Sabiendo mi gusto por la historia y el tradicionalismo un día un alumno me trajo, de parte de su padre, una empuñadura de un sable. Lo había encontrado, precisamente rastreando el campo.
Cuando lo tuve en mi mano, imaginé un montón de cosas. ¿A quién habría pertenecido? ¿De qué bando habría peleado? ¿Habría muerto en la batalla? Y me imaginé… ¿Y por qué no, que había pertenecido a José Hernández?
La verdad es que este trozo de historia pesaba en mi mano, me quemaba. ¿Cuántas cosas le preguntaría si pudiese contestarme?
Todavía lo conservo, está muy deteriorada, y hasta hubo gente que visitando mi casa me preguntó ¿Para qué guardás esa porquería?
¡Como se ve que no sienten la historia!

Esta vieja foto me la regaló un vecino del lugar, la flecha señala un promontorio de tierra donde estaban emplazadas las baterías que interceptaron la entrada de la escuadra bloqueadora anglo-francesa en la época de Rosas, precisamente en los campos de San Gregorio.